
Perteneciente a la etnia mossi, la más numerosa del país,
Blaise Compaoré recibió instrucción secundaria en su Ziniané natal, cerca de la
capital, antes de enrolarse en la milicia en 1971 y de ingresar en la Escuela
Militar Inter-Armas de Yaoundé, Camerún, en 1973. De 1975 a 1976 adquirió una
especialización en la Escuela de Infantería de Montpellier y en 1977, año en que
fue ascendido a teniente, prolongó su estancia en Francia para adiestrarse en
operaciones aerotransportadas en la Escuela de Mont-Louis, en Pau. En 1978,
luego de recibir otro cursillo en Marruecos, inició el servicio en el Ejército
burkinés como jefe de sección y luego como oficial en una compañía de
paracaidistas en un regimiento con base en Bobo-Dioulasso.
En 1980 se convirtió en edecán del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas
y al año siguiente en comandante del Centro Nacional de Instrucción de Comandos
en Pô. Fue miembro del Comité Militar de Recuperación para el Progreso Nacional,
la junta golpista dirigida por el coronel Saye Zerbo que el 25 de noviembre de
1980 derrocó al presidente Sangoulé Lamizana. Sin embargo, cuando Zerbo fue
derrocado a su vez el 7 de noviembre de 1982 por el general Jean-Baptiste
Ouedraogo, Compaoré, que meses antes había asistido a un curso de preparación
para oficiales en París y ascendido a capitán, se retiró al acuartelamiento de
Pô.
Desde allí urdió el golpe de Estado que el 4 de agosto de 1983 derrocó a
Ouedraogo e instaló en el poder al coronel Thomas Sankara, con el que le unía
una amistad desde que se conocieran en la Escuela de Instructores Paracaidistas
de Rabat en 1978 y quien permanecía en prisión desde el mes de mayo por oponerse
a Ouedraogo. Compaoré se convirtió en la mano derecha del nuevo hombre fuerte
del país, como ministro de Estado delegado de la Presidencia y segunda persona
de la Junta militar, el Consejo Nacional Revolucionario (CNR).
Siendo ministro de Justicia, el 15 de octubre de 1987 Compaoré encabezó un golpe
de Estado que costó la vida a quien, con su programa radical de regeneración y
desarrollo nacionales, había ganado gran popularidad entre el pueblo llano. La
ruptura la había desencadenado el intento de marginación por Sankara de una de
las dos organizaciones semioficiales que convergían en el CNR, la Unión de
Comunistas Burkineses (UCB), cercana a Compaoré, y de una fracción disidente de
la otra organización, la Unión de Combatientes Comunistas Reconstruida (ULCR),
en principio afín al jefe del Estado.
El 31 de octubre se constituyó un nuevo Gobierno militar, denominado del Frente
Popular (FP), cuya presidencia recayó en Compaoré y que sustituyó al CNR.
Compaoré insistió en la prosecución del "proceso revolucionario democrático y
popular" emprendido por el finado presidente, si bien ahora sujeto a una
"rectificación". Se sugirió entonces que diferencias en aspectos de seguridad y
de defensa habrían precipitado el movimiento corrector en el seno de las Fuerzas
Armadas, y aunque Compaoré lamentó el fallecimiento "accidental" de Sankara, su
"compañero de armas y amigo", desde el principio fue perceptible una orientación
hacia postulados bastante más moderados.
Compaoré avanzó en la normalización de la vida pública, alterada por los
procedimientos expeditivos de Sankara, y en cierta manera restituyó los
privilegios de las elites tradicionales. Así, purgó a los elementos radicales
del anterior régimen (ejecuciones del comandante Jean-Baptiste Lingani y del
capitán Henri Zongo en septiembre de 1989, luego de imputárseles un complot),
liberó a los presos políticos y abolió los tribunales revolucionarios populares
y los comités de defensa de la Revolución, que habían protagonizado las
acusaciones y procesos por corrupción y reaccionarismo contra oficiales del
Ejército y funcionarios del Estado.
No hubo, empero, un retorno total al orden anterior al movimiento revolucionario
de 1983, y se mantuvieron ciertas transformaciones de valor simbólico, como el
decreto de Sankara de 1984 por el que la antigua Alto Volta pasó a llamarse
Burkina Faso, que significa "Tierra de los Hombres Incorruptibles".
En el terreno económico, el equipo de Compaoré abandonó los experimentos
socializantes y abrazó el liberalismo, con los objetivos de fomentar la
iniciativa empresarial privada y entablar negociaciones con el FMI y el Banco
Mundial (BM) para obtener asistencia financiera. Los acuerdos adoptados con
ambos organismos a partir de noviembre de 1990 iban a dar paso a una importante
reestructuración bancaria e industrial, con privatización de empresas y despidos
de trabajadores en el sector público.
En marzo de 1990 Compaoré se hizo reelegir como presidente del FP en el primer
congreso de esta organización (al que asistieron siete organizaciones
políticas), en octubre siguiente anunció su deseo de instaurar un Estado de
Derecho que no excluyera a ningún grupo social y el 2 de junio de 1991 dispuso
la aprobación en referéndum, con el 93% de los votos, de un proyecto de
Constitución que introducía el pluripartidismo y ponía en marcha la
institucionalización del régimen.
Compaoré reforzó la sensación de democratización decretando la amnistía general
para todos los delitos políticos cometidos desde la independencia y llamando al
retorno de los exiliados. Desde aquel momento el Gobierno militar adquirió la
condición formal de civil y Compaoré fue confirmado en la jefatura del Estado
con carácter interino. El FP, por su parte, renunció a la doctrina
marxista-leninista en un congreso celebrado en marzo de 1991.
Esta transición hecha desde arriba, con rigidez típicamente castrense, disgustó
a las fuerzas políticas reconstituidas o de nuevo cuño que no tomaron parte en
el FP; agrupados en el seno de la Coordinación de Fuerzas Democráticas (CFD),
estos partidos exigieron una conferencia nacional soberana para el diseño de un
programa de transición consensuado en el que el poder no jugara con ventaja.
En las elecciones presidenciales del 1 de diciembre, de las que se retiraron
todos los candidatos de la oposición, Compaoré, con el 90,4% de los votos y una
participación de sólo el 21%, se aseguró la continuidad como presidente de la
flamante IV República con un mandato de siete años, inaugurado el 24 de
diciembre luego de licenciarse del Ejército.
Su Organización para la Democracia Popular-Movimiento del Trabajo (ODP-MT), que
había gozado de preponderancia en el FP, venció en las legislativas del 24 de
mayo de 1992 con el 48,2% de los votos y 78 de los 107 escaños de la Asamblea
Nacional, imponiéndose a una oposición muy fraccionada, que denunció la comisión
de fraudes no certificados por los observadores internacionales. El 16 de junio
Compaoré nombró un Gobierno de coalición con otros seis partidos y presidido por
el economista Youssouf Ouedraogo.
La Burkina Faso de Compaoré ha estado salpicada de importantes tensiones
sociales. Primero, por las medidas de austeridad económica, aplicadas conforme a
los programas de ajuste estructural suscritos con el FMI y el Banco Mundial, y
agudizadas tras la devaluación del franco CFA en enero de 1994; y en segundo
lugar, a causa de los asesinatos de políticos y periodistas críticos con el
régimen, cuya autoría por miembros de las fuerzas de seguridad presidenciales
-señaladas por Amnistía Internacional como protagonistas de diversos episodios
de violación de los Derechos Humanos- fue establecida por una comisión de
investigación. Particular conmoción provocó el crimen de periodista Norbert
Zongo, en diciembre de 1998, de cuya autoría el hermano del presidente y algunos
miembros de la guardia presidencial aparecieron como sospechosos.
En febrero de 1996 la ODP-MT se fusionó con una decena de partidos, entre ellos
la Convención Nacional de Patriotas Progresistas-Partido Socialdemócrata (CNPP-PSD,
la fuerza más votada de la oposición en las legislativas de 1992), dando lugar
al Congreso para la Democracia y el Progreso (CDP), nueva formación al servicio
del presidente y de declarado ideario socialdemócrata.
Este refuerzo de su base política aseguró al oficialismo masivas mayorías en las
legislativas del 11 de mayo de 1997, cuando el CDP se apuntó el 68,6% de los
sufragios y 101 de los 111 diputados de la nueva Asamblea, así como en las
presidenciales del 15 de noviembre de 1998, que otorgaron a Compaoré un segundo
mandato constitucional con el 87,5% de los votos. Esta reelección no se auguraba
como la última luego de que la Asamblea enmendara la Constitución, el 27 de
enero de 1997, para permitir un número ilimitado de mandatos.
Como sucediera en 1991, las principales figuras de la oposición boicotearon la
consulta por considerarla falta de garantías; tales fueron los casos por
adelantado de Herman Yaméogo, líder de la Alianza para la Democracia y la
Federación-Reagrupamiento Democrático Africano (ADF-RDA), y de Joseph Ki-Zerbo,
prestigioso historiador del africanismo y jefe del Partido para la Democracia y
el Progreso (PDP). Por su parte, Ram Ouedraogo, de la Unión de los Verdes por el
Desarrollo de Burkina (UVDB), y Frédéric Fernand Guirma, del Frente del Rechazo
del Reagrupamiento Democrático Africano (FRRDA), se retiraron del proceso cuando
sus nombres ya estaban inscritos en las papeletas, de suerte que sus
candidaturas fueron computadas en el escrutinio.
Los observadores internacionales volvieron a cuestionar lo mayor de las
imputaciones de irregularidades y además la participación ascendió hasta el 56%,
todo lo cual apuntó a una victoria sin paliativos de Compaoré y al fracaso del
boicot de la oposición. El presidente recibió el respaldo del Gobierno francés
en su primera visita a la antigua metrópoli colonial en junio de 1993.
Desde el comienzo de los años noventa Compaoré ha construido una imagen de
protagonista en los numerosos conflictos allende las fronteras burkinesas, si
bien no siempre como mediador imparcial ni en ausencia de controversias. Entre
1993 y 1995 prestó sus oficios en las negociaciones de paz de los gobiernos malí
y nigerino con sus respectivas insurgencias tuaregs.
Pero en 1990, como presidente de turno de la Comunidad Económica de Estados del
África Occidental (CEDEAO), su actitud en la contienda civil de Liberia,
claramente favorable al señor de la guerra Charles Taylor, fue desautorizada por
otros países miembros de esta organización. Estados Unidos estableció pruebas de
la participación burkinesa en el suministro de armas a Taylor desde Libia, cuyo
dirigente, Muammar al-Gaddafi, ha sido a su vez un estrecho asociado de Compaoré.
Después de negarse durante años, en 1997 Compaoré accedió a contribuir con
tropas al Grupo de Monitorización de la CEDEAO (Ecomog, o fuerza de
pacificación) para asegurar el proceso de desarme de los combatientes y la
celebración de elecciones. El Gobierno de Compaoré también recibió acusaciones
de asistir, conjuntamente con el de Taylor (ganador de las elecciones
liberianas), a los rebeldes sierraleoneses de Frente Revolucionario Unido (FRU).
Estas recriminaciones, sostenidas por el presidente de Sierra Leona, Ahmad Tejan
Kabbah, y por las autoridades Nigeria, país que llevaba el peso de la Ecomog
local, fueron vigorosamente rebatidas por el mandatario burkinés. En julio de
1999 Compaoré suscribió los acuerdos de paz en Lomé en calidad de testigo.
Compaoré participó también en los esfuerzos de mediación regional en la crisis
militar de la República Centroafricana, que puso en serios apuros el presidente
Ange-Félix Patassé en 1996 y 1997. Así, soldados de Burkina Faso tomaron parte
en la Misión Inter-Africana de Monitorización de la Implementación de los
Acuerdos de Bangui (MISAB), y en su sucesora desde abril de 1998, la Misión de
Naciones Unidas para la República Centroafricana (MINURCA). La creciente
asunción de responsabilidades por Burkina Faso en la seguridad regional ha
estado presente en la creación de una fuerza de intervención inmediata de la
CEDEAO, que celebró unas primeras maniobras en abril de 1998 con la
participación de otros nueve estados.
Además de las ya apuntadas excelentes relaciones con Libia y Liberia, Compaoré
se ha entendido bien con el dictador togolés Gnassingbe Eyadéma, todo lo
contrario que con el dirigente de Ghana, Jerry Rawlings, quien hasta finales de
los noventa no le perdonó la violenta eliminación de quien fuera su gemelo
político y aliado, Sankara. Los lazos con el muy conservador y profrancés
régimen de Félix Houphouët-Boigny en Côte d'Ivoire quedaron asegurados cuando
Compaoré tomó como esposa (una de las tres que ha tenido) a una hija adoptiva
del anciano mandatario, la cual a su vez en 1980 había enviudado de un hijo del
presidente liberiano William Tolbert.
En añadidura, Compaoré auspició en Ouagadougou la 19ª Conferencia
Franco-Africana, del 4 al 6 de diciembre de 1996, y la 34º cumbre ordinaria de
la Organización para la Unidad Africana (OUA), entre el 8 y el 10 de junio de
1998, así como otra extraordinaria el 17 y el 18 de diciembre del mismo año.
Como presidente de turno de la OUA para el período 1998-1999, Compaoré ejerció
de mediador en la guerra entre Eritrea y Etiopía, y en noviembre de 1998 fue
instrumental en el arreglo de un encuentro directo entre los principales
protagonistas de la guerra en la República Democrática del Congo, aprovechando
la celebración en París de la 20ª Conferencia Franco-Africana.
Compaoré es desde 1995 miembro asociado de la Academia de Ciencias de Ultramar
de París y está en posesión de sendos doctorados honoris causa por la Escuela de
Altos Estudios Internacionales de París (1992) y la Universidad de Soka (Japón,
1995).